Programa IMMEX: regulaciones para la Industria Maquiladora

Conoce cómo funcionan las regulaciones para la Industria Maquiladora, cuáles son los acuerdos que actualmente rigen en México y qué se puede esperar de ellos.

¿Por qué Industria Maquiladora?

Maquila es una derivación de la palabra árabe ‘maquila’ que se refiere a operaciones de producción compartida, en aquel entonces correspondía a la parte proporcionar que recibía como beneficio el molinero por prestar sus servicios de molienda a favor de un tercero. Al día de hoy por maquila se entiende a la actividad que buscan los grandes corporativos o empresas transnacionales en aquellos países con mano de obra barata, donde pueden instalar plantas productivas o de ensamblaje que reducen los costos de producción y aceleran la competitividad global de la empresa.

Antecedentes del Programa.

Durante los años setenta se establecen en la frontera norte de nuestro país las primeras industrias dedicadas a la manufactura de exportación, debemos resaltar que la mano de obra en primera instancia barata y después calificada de nuestro país siempre ha sido muy atractiva para las industrias norteamericanas.

Las maquiladoras derivadas del Programa de Industrialización Fronteriza fueron un alivio para las elevadas tasas de desempleo en la frontera que persistían en aquella época, como resultado de la eliminación del Programa Bracero que había dado empleo a millares de mexicanos en el sector ferroviario y agrícola en los Estados Unidos desde 1942.

Con pequeños avances se fue dando forma al programa que conocemos hoy día, para 1971 se publica en el Diario Oficial un Acuerdo que identificaba la labor de éste tipo de industrias, a las que se les invita a integrar cadenas productivas nacionales en sus procesos de producción, inclusive se fincan las bases para las operaciones de importación y exportación temporal. Posteriormente el programa fue avanzando al interior del país, en aquellas zonas donde prosperaba la industrialización e integración de cadenas productivas.

Una reforma importante llegó en 1977, cuando se permitió que las maquiladoras operaran con el 100% de capital extranjero, con excepción de los sectores sensibles que prosperan hasta el día de hoy (textil, confección, siderúrgicas y empresas relacionadas con procesos contaminantes o bélicos). Durante los años ochenta y noventa el Decreto para la Operación y Fomento de la Industria Maquiladora de Exportación sufre diversas reformas relativas a sus requisitos para creación y operación.

El 3 de mayo de 1990 se publica en el Diario Oficial de la Federación el Decreto que establece programas de importación temporal para producir artículos de exportación (PITEX) y 13 de noviembre de 1998 se moderniza el Decreto de la industria maquiladora, ambos fueron de suma importancia en el desarrollo comercial del país, ya que operaron durante el inicio de las operaciones del TLCAN y representaron el motor del crecimiento económico del país.

Durante el mandato del presidente Vicente Fox, se publicó el 1º de noviembre de 2006 el nuevo Decreto para el fomento de la industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX), que fusiona a los existentes Decretos PITEX y Maquiladora de aquel entonces.

¿Cómo operan las IMMEX hoy día?

El programa requiere que la empresa cuente con la autorización de la Secretaría de Economía para operar bajo el amparo del Decreto, la actividad empresarial de las industrias puede incluir procesos de manufactura, transformación, reparación e inclusive prestar servicios para mercancías de exportación. La gran virtud del programa consiste en permitir la importación temporal (por tiempo limitado) de materias primas, partes y componentes, que se someten a distintos procesos industriales, con el objetivo final de ser destinados a mercados extranjeros.

Reformas de impacto al Decreto

La modificación más reciente e importante para la operación del programa IMMEX se dio con la reforma fiscal del 2014, momento en que se grava con el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y con el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) a las mercancías que se importan bajo el régimen de importación temporal. No obstante, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) instrumentó mediante Reglas Generales de Comercio Exterior un esquema integral de certificación que busca apoyar a las empresas IMMEX que cumplen con sus obligaciones.

¿En que consta la Certificación?

De conformidad con el artículo 28-A de la Ley del IVA, 15-A primer párrafo, de la Ley del IEPS y 100-A de la Ley Aduanera, las IMMEX que importan temporalmente mercancías pueden obtener la certificación que funciona como un crédito o fiscal consistente en una cantidad equivalente al 100% del impuesto al valor agregado que deba pagarse por la importación, el cual será acreditable contra el impuesto al valor agregado que deba pagarse por su actividad como Maquiladora.

La certificación tiene una vigencia máxima de un año y puede ser renovada dentro de los treinta días anteriores a que venza el plazo original, pero deberán demostrar que cumplen cabalmente con los requisitos que señale la Secretaría. Debemos señalar que el impuesto cubierto con el crédito no es acreditable, ni se considera como ingreso acumulable para efectos del Impuesto Sobre la Renta (ISR).

El esquema de certificación está contenido en el Título 7 de las Reglas generales de Comercio Exterior, identifica tres modalidades para el mismo: A, AA y AAA. Los requisitos para acceder a la certificación comienzan con estar al corriente en las obligaciones fiscales de la empresa, mantener una operación activa y garantizando la inversión en la empresa, comprobando volúmenes de venta y transparentando su operación de importación temporal, retornos e inventarios mediante los controles establecidos en el denominado Anexo 31.

¿Se vislumbran otras reformas al programa IMMEX?

Desde fines del sexenio anterior, existen algunos borradores para ajustar y potencializar la operación de la industria maquiladora de exportación, lamentablemente no se han concretado. Al inicio del nuevo sexenio otras reformas alcanzaron indirectamente a la industria, por un lado y de forma positiva, los estímulos fiscales que se otorgaron a las empresas pertenecientes a la frontera norte, pero no todo fue positivo, también existieron impactos derivados del ajuste a los niveles del salario mínimo que se establecieron para en esa región del país.

Con la renegociación del TLCAN en lo que hoy día ha ratificado el Senado de la República como T-MEC, se establecen distintos compromisos relativos a la integración de cadenas de valor a nivel regional, tabuladores de salario más competitivos para el sector de la transformación y una mayor integración de materiales originarios de la región para la industria automotriz, principalmente del acero. Es muy probable que a finales de éste año se estén instrumentando nuevas regulaciones para la operación de la industria, por lo que le invito a estar al pendiente sobre los futuros cambios y actualizaciones.

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